Acerca de B-59
Diseñamos y construimos software cívico que realmente funciona — para el acceso al voto, los tribunales, los procesos administrativos y la transparencia pública. Lo hacemos con cuidado, neutralidad y competencia técnica, pensando en el largo plazo.
La democracia no es algo que se improvisa. Es algo que se diseña. Ayudamos a las instituciones y a las personas a las que sirven a obtener herramientas que se ajusten a cómo funcionan realmente las cosas, no a cómo se ven en una presentación.
Misión
B-59 existe para modernizar la infraestructura cívica con cuidado. No estamos aquí para defender una ideología política, "disrumpir" la democracia porque sí, ni construir aplicaciones de consumo llamativas. Estamos aquí para hacer que los sistemas que sostienen la vida democrática — votación, justicia, administración, transparencia — sean más confiables y fáciles de usar.
Cómo trabajamos
Asumimos la responsabilidad de lo que construimos. Nos resistimos a las modas. Aportamos una mentalidad de interés público sin el peso de las grandes instituciones. Nuestro trabajo es ayudarte a ver con claridad, decidir bien y entregar cosas que perduren.
Trabajamos con líderes y equipos que operan en entornos de alto riesgo e incertidumbre. Los ayudamos a entender los sistemas en los que están, a ver dónde esos sistemas fallan, y a tomar decisiones claras y defendibles cuando la respuesta "correcta" no es obvia.
No perseguimos tendencias ni la atención. Buscamos claridad, responsabilidad y resultados que perduren en el tiempo.
¿Por qué B-59?
En 1962, El submarino soviético B-59 fue perseguido frente a la costa de Cuba por la Armada de los Estados Unidos. Aislada de toda comunicación y operando bajo suposiciones erróneas, la tripulación estuvo cerca de lanzar un arma nuclear. El vicealmirante Vasili Arkhipov eligió la contención.
Ese único acto de buen juicio cambió el mundo. Tomamos el nombre para honrarlo y para recordarnos a nosotros mismos: los sistemas fallan, la información es incompleta y las decisiones más importantes a menudo ocurren bajo presión.
En qué creemos
Ser centrado en las personas no es una estética de diseño. Es un compromiso. Construimos para las personas e instituciones que dependen de estos sistemas, y lo hacemos para que el trabajo se sostenga cuando de verdad importa.